jueves, 11 de agosto de 2011

Y así comienza la hora del flagelo


Columna de opinión sacada del blog: susanayelvira.com

Esta sociedad mojigata ha calado en nosotras hasta el punto de flagelarnos por pensamientos pecaminosos, malvados, lobos o superficiales que tratamos de expiar confesándolos ante ustedes.

El Flagelo de Susana

- Cerrar los ojos y cantar con gritos ‘I want it that way’ de los Backstreet boys y flipar de emoción con el solo de Kevin Richardson, mi crush noventero en el mundo de las boybands

- Desear en silencio a Adam Lambert

- Desear abiertamente a Adam Levine, gritárselo al mundo y estar tentada a confesárselo por Twitter

- Seguir a los casi treinta con el delirio adolescente de hacerme un tatuaje, y todavía no atreverme

- Ver los domingos toda la serie de repeticiones de Sony, AXN, A&E con balde de crispetas, un litro de Cocacola con hielo y manta de cuadros, echada en la cama.

- Desear la muerte cuando veo en la calle a alguien con la camiseta de “La Selección”

- Creer que el merengue es mejor que el reguetón, cuando tal vez están al mismo nivel en la escala de la Música Buseta.

- Ver porno, sola, y encontrar fascinantes las tetas de las protagonistas de tan bello género del séptimo arte. Cuando lo veo acompañada no hay culpa.

- Lamentar que Chris Durán no haya tenido éxito en el mundo de la balada pop pachuca

- Fumar a oscuras en la sala de mi casa

- Cerrar mi libro de turno para abrir una Cosmopolitan

- No sentir culpa cuando me embuto una Corral Todo Terreno

- Odiar con locura la Cocacola dietética. Tomar varios litros de Cocacola regular a la semana

- Apagar el radio por las mañanas cuando en La W arrancan con las denuncias y cambiar la información nacional e internacional por cualquier sorpresa vacua de mi iTunes

- Preguntarme a diario por qué las gordas de mi oficina no hacen dieta y en cambio se meten un postre de las 3 leches todas las tardes después de su almuerzo hipercalórico.

- Creer que American Idol es mejor ahora con Jennifer López

- Soñar con que un día me encuentro con Steven Tyler en un bar y me invita al baño a hacer cochinadas. Ese día, en mi sueño, tengo tres condones en el bolsillo para ponérselos todos, uno sobre otro. Steven Tyler debe derretir condones.

- Tenerle ganas a media población mundial de cochinos derrite-condones, entre los que se cuentan: Steven -por supuesto-, Jude Law, Russell Brand y Chris Cornell, entre muchos otros.

- Creer que la versión de ‘Mandy’ de Westlife es mejor que la de Barry Manilow

- Subir la ventana del carro y ponerme el manos libres para disimular mientras canto a todo volumen

- Visitar el Facebook de "Pierre" de vez en cuando para ver en qué anda. Y sentir alivio cuando veo que, al parecer, no tiene novia.

- Levantarme con cuidado por las mañanas para no tener que tender toda la cama

- Burlarme de la cabeza de Juliana Rancic. Como el karma existe, voy a tener un hijo al que en el colegio le dirán ET.

- Lamentar haberme perdido Criminal Minds por estar escribiendo este post

El Flagelo de Elvira

- Levantarme más temprano para poder bañarme laaaargo y echarme un motoso mientras tanto. Y hacerme la loca cuando llega el recibo del agua: “ushh, pero ¿por qué se subió tanto?

- Asquear a la gente cuando me embuto una Corral todoterreno sin culpa, y con agua. Nunca con Coca Cola o cualquier bebida con sabor.

- Aceptar que uno de los mejores momentos de la semana es cuando se agarran las guarichas de Olivia y Tracy de Jerseylicious.

- Preferir Jerseylicious a Jersey Shore.

- Aceptar finalmente, que aunque vivo en el país de la pachanga del divino niño, puedo salir de rumba y no bailar. Porque no se me da la gana.

- Ser capaz de decirle a mi jefe, después de centurias de terror, que deje de joder o joda con causa, y que además se equivoca. Seguido.

- Meterme en la cama temprano, taparme con la cobija hasta la nariz y no sentir culpa porque podría estar haciendo algo mejor.

- Soñar con que algún día podré mandar todo a la mierda y hacer lo que a mí se me dé la regalada gana. Y de paso tener un pasaporte que no sea el colombiano, para que cuando me dé el arranque pueda salir al aeropuerto a comprar un tiquete a cualquier lugar del mundo y montarme de una al avión, sin tener que ir a un consulado a rogarle a esos care’totes que soy gente de bien y que no pienso quedarme a vivir a su país. ¿Y qué si se me da la gana de quedarme a vivir?

- Soñar que llegará el día en que ningún recibo volverá a llegar.

- Salir de la peluquería derechito a lavarme el pelo.

- Enamorarme profundamente de una chaqueta que puedo usar el año entero.

- Decirle “choclo” a la mazorca cuando estoy con mi mamá.

- Ser más alta que el 94% de la población colombiana.

- Estar entre una multitud colombiana y sentirme como en Tierra de Gigantes.

- Tomar agua de la llave sin temor de morirme porque ahora sólo se puede tomar agua embotellada. Y reenvasar las botellas de Manatial con agua de la llave.

- Haberme “medio” liberado del yugo del reloj, poder llegar tarde sin sentimiento de culpa y odiar un poco menos a los que me llegan tarde a mis citas.

- Burlarme de Pepa Saldarriaga cada vez que dice que broncearse es lobo.

- Odiar visceralmente a Camila Zuluaga cada vez que abre la boca. Un día de estos va a terminar hablando más grave que Marsellus Wallace en su misión de convertirse en una periodista “seria”.

Y así arrancamos este foro. ¿Qué pecado quiere expiar en este espacio? Puede escribirlos en el campo de comentarios y todos serán perdonados.

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