Columna de opinión sacada del blog: susanayelvira.com
Esta sociedad mojigata ha calado en nosotras hasta el punto de flagelarnos por pensamientos pecaminosos, malvados, lobos o superficiales que tratamos de expiar confesándolos ante ustedes.
El Flagelo de Susana
- Cerrar los ojos y cantar con gritos ‘I want it that way’ de los Backstreet boys y flipar de emoción con el solo de Kevin Richardson, mi crush noventero en el mundo de las boybands
- Desear en silencio a Adam Lambert
- Desear abiertamente a Adam Levine, gritárselo al mundo y estar tentada a confesárselo por Twitter
- Seguir a los casi treinta con el delirio adolescente de hacerme un tatuaje, y todavía no atreverme
- Ver los domingos toda la serie de repeticiones de Sony, AXN, A&E con balde de crispetas, un litro de Cocacola con hielo y manta de cuadros, echada en la cama.
- Desear la muerte cuando veo en la calle a alguien con la camiseta de “La Selección”
- Creer que el merengue es mejor que el reguetón, cuando tal vez están al mismo nivel en la escala de la Música Buseta.
- Ver porno, sola, y encontrar fascinantes las tetas de las protagonistas de tan bello género del séptimo arte. Cuando lo veo acompañada no hay culpa.
- Lamentar que Chris Durán no haya tenido éxito en el mundo de la balada pop pachuca
- Fumar a oscuras en la sala de mi casa
- Cerrar mi libro de turno para abrir una Cosmopolitan
- No sentir culpa cuando me embuto una Corral Todo Terreno
- Odiar con locura la Cocacola dietética. Tomar varios litros de Cocacola regular a la semana
- Apagar el radio por las mañanas cuando en La W arrancan con las denuncias y cambiar la información nacional e internacional por cualquier sorpresa vacua de mi iTunes
- Preguntarme a diario por qué las gordas de mi oficina no hacen dieta y en cambio se meten un postre de las 3 leches todas las tardes después de su almuerzo hipercalórico.
- Creer que American Idol es mejor ahora con Jennifer López
- Soñar con que un día me encuentro con Steven Tyler en un bar y me invita al baño a hacer cochinadas. Ese día, en mi sueño, tengo tres condones en el bolsillo para ponérselos todos, uno sobre otro. Steven Tyler debe derretir condones.
- Tenerle ganas a media población mundial de cochinos derrite-condones, entre los que se cuentan: Steven -por supuesto-, Jude Law, Russell Brand y Chris Cornell, entre muchos otros.
- Creer que la versión de ‘Mandy’ de Westlife es mejor que la de Barry Manilow
- Subir la ventana del carro y ponerme el manos libres para disimular mientras canto a todo volumen
- Visitar el Facebook de "Pierre" de vez en cuando para ver en qué anda. Y sentir alivio cuando veo que, al parecer, no tiene novia.
- Levantarme con cuidado por las mañanas para no tener que tender toda la cama
- Burlarme de la cabeza de Juliana Rancic. Como el karma existe, voy a tener un hijo al que en el colegio le dirán ET.
- Lamentar haberme perdido Criminal Minds por estar escribiendo este post
El Flagelo de Elvira
- Levantarme más temprano para poder bañarme laaaargo y echarme un motoso mientras tanto. Y hacerme la loca cuando llega el recibo del agua: “ushh, pero ¿por qué se subió tanto?
- Asquear a la gente cuando me embuto una Corral todoterreno sin culpa, y con agua. Nunca con Coca Cola o cualquier bebida con sabor.
- Aceptar que uno de los mejores momentos de la semana es cuando se agarran las guarichas de Olivia y Tracy de Jerseylicious.
- Preferir Jerseylicious a Jersey Shore.
- Aceptar finalmente, que aunque vivo en el país de la pachanga del divino niño, puedo salir de rumba y no bailar. Porque no se me da la gana.
- Ser capaz de decirle a mi jefe, después de centurias de terror, que deje de joder o joda con causa, y que además se equivoca. Seguido.
- Meterme en la cama temprano, taparme con la cobija hasta la nariz y no sentir culpa porque podría estar haciendo algo mejor.
- Soñar con que algún día podré mandar todo a la mierda y hacer lo que a mí se me dé la regalada gana. Y de paso tener un pasaporte que no sea el colombiano, para que cuando me dé el arranque pueda salir al aeropuerto a comprar un tiquete a cualquier lugar del mundo y montarme de una al avión, sin tener que ir a un consulado a rogarle a esos care’totes que soy gente de bien y que no pienso quedarme a vivir a su país. ¿Y qué si se me da la gana de quedarme a vivir?
- Soñar que llegará el día en que ningún recibo volverá a llegar.
- Salir de la peluquería derechito a lavarme el pelo.
- Enamorarme profundamente de una chaqueta que puedo usar el año entero.
- Decirle “choclo” a la mazorca cuando estoy con mi mamá.
- Ser más alta que el 94% de la población colombiana.
- Estar entre una multitud colombiana y sentirme como en Tierra de Gigantes.
- Tomar agua de la llave sin temor de morirme porque ahora sólo se puede tomar agua embotellada. Y reenvasar las botellas de Manatial con agua de la llave.
- Haberme “medio” liberado del yugo del reloj, poder llegar tarde sin sentimiento de culpa y odiar un poco menos a los que me llegan tarde a mis citas.
- Burlarme de Pepa Saldarriaga cada vez que dice que broncearse es lobo.
- Odiar visceralmente a Camila Zuluaga cada vez que abre la boca. Un día de estos va a terminar hablando más grave que Marsellus Wallace en su misión de convertirse en una periodista “seria”.
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